El 28,3% de los vehículos que acudieron a la Revisión Técnica Vehicular en Quito durante 2026 presentaron observaciones que requirieron atención. Expertos señalan que muchas condiciones de desgaste pueden manifestarse antes de convertirse en una falla catastrófica.
En el marco del Día Mundial de la Reparación, que se conmemora cada tercer sábado de octubre, mantener y reparar un vehículo no se limita a intervenir cuando aparece una falla; también implica reconocer señales, realizar revisiones periódicas y atender oportunamente las condiciones que puedan afectar su funcionamiento.
De acuerdo con datos de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), hasta octubre del 2026 se realizaron 458.826 inspecciones en los seis Centros de Revisión Técnica Vehicular de Quito. De este total, 329.190 vehículos aprobaron la revisión, mientras que 129.636 no pasaron la revisión, equivalente al 28,3% de las inspecciones realizadas.
Estos resultados reflejan la importancia de prestar atención al estado del vehículo de manera periódica. Si bien una condición registrada durante una inspección puede responder a diferentes aspectos contemplados dentro del proceso, para los especialistas de la reparación automotriz; el mantenimiento preventivo permite conocer el estado de distintos componentes y detectar oportunamente aquellos que requieren intervención.
Las señales que podrían estar pasando desapercibidas
- Ruidos nuevos: un sonido que aparece durante el arranque, al frenar, acelerar o pasar por una irregularidad; puede ser una señal para revisar el origen de la posible falla.
- Vibraciones: cuando aparecen en el volante, los pedales o la carrocería y no formaban parte del comportamiento habitual, pueden justificar una evaluación del vehículo.
- Desgaste irregular de los neumáticos: no siempre se percibe a simple vista mientras se conduce. Una revisión periódica permite identificar diferencias en el desgaste y determinar si existe alguna condición que deba ser atendida para poder reemplazar las llantas.
- Testigos en el tablero: que el vehículo continúe funcionando no significa que una luz de advertencia deba ignorarse. Su presencia indica que existe información que debe ser revisada.
- Cambios en la conducción: una respuesta diferente al frenar, acelerar, girar o mantener la trayectoria puede ser una señal de que algo en el comportamiento del vehículo ha cambiado.
La evolución del diagnóstico automotriz ha incorporado herramientas que permiten obtener información más precisa sobre determinadas condiciones. Quito Motors, cuenta con una avanzada herramienta de diagnóstico llamada “Ford Quick Check”, la cual, utiliza 32 láseres y 8 cámaras para analizar el estado de los neumáticos, captura más de 40 fotografías en alta definición y genera modelos tridimensionales, entregando un diagnóstico en aproximadamente 3 a 5 segundos.
Esta información permite identificar patrones de desgaste que pueden pasar inadvertidos durante una revisión visual convencional y aportar elementos para determinar si es necesario profundizar en la revisión de determinados componentes. Este tipo de tecnología forma parte del enfoque preventivo que Quito Motors aplica en su servicio de posventa, buscando que el diagnóstico sea una herramienta para anticiparse a posibles necesidades del vehículo.
“La reparación no debería entenderse únicamente como la respuesta a una falla. El diagnóstico y el mantenimiento preventivo permiten conocer cómo se encuentra el vehículo y tomar decisiones oportunas. Hoy contamos además con herramientas tecnológicas que nos ayudan a identificar determinadas condiciones de manera más rápida y precisa, facilitando que el cliente pueda conocer el estado de su vehículo y actuar a tiempo”, explica Jorge Aguirre, jefe nacional de posventa de Ford Quito Motors.
En el uso cotidiano, algunos cambios pueden pasar desapercibidos precisamente porque aparecen de forma gradual. La conducción diaria hace que ciertas variaciones se vuelvan parte de la rutina y dejen de llamar la atención del propietario, incluso cuando representan una diferencia frente al comportamiento habitual del vehículo. Reconocer estos cambios es parte de una conducción más consciente.


